Hipócrates · Galeno · Avicena
Los 4 temperamentos: qué son y de dónde vienen
Colérico, sanguíneo, flemático y melancólico. Cuatro palabras que llevan veinticuatro siglos en circulación y que hoy se usan casi siempre mal: como etiquetas de carácter, cuando nacieron para describir cómo funciona un cuerpo.
Qué son los cuatro temperamentos
Un temperamento es tu forma natural de reaccionar: la que traías puesta antes de aprender nada. No es tu carácter, que se construyó con los años, ni tu personalidad, que es la versión que enseñas cada día. Es la capa de debajo, la que no elegiste.
La medicina antigua describió cuatro. No cuatro tipos de persona —eso vino después y es una simplificación— sino cuatro tendencias fisiológicas que se combinan en proporciones distintas en cada uno.
De dónde viene la teoría
Hipócrates, en el siglo V a. C., propuso que el cuerpo se regía por cuatro humores: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra. La salud era su equilibrio y la enfermedad, su desajuste.
Galeno, seis siglos después, dio el paso que nos interesa: relacionó cada humor con una forma de comportarse. De ahí salen los cuatro nombres que seguimos usando.
Y Avicena, en el siglo XI, lo sistematizó enEl canon de medicina, la obra que enseñó medicina en Europa durante seiscientos años. Fue él quien fijó los diez criterios de observación —constitución, tacto de la piel, pelo, sueño, digestión, reacción emocional y otros— que todavía se usan para determinar el temperamento en la medicina Unani.
Conviene decirlo claro: la teoría de los humores como explicación médica está superada, y nadie debería tratarse nada basándose en ella. Lo que sigue siendo útil es su sistema de observación, que describe patrones reales de constitución y de reacción con bastante finura.
Los dos ejes que los generan
Los cuatro temperamentos no son una lista arbitraria: salen de cruzar dos preguntas. ¿Tiendes al calor o al frío? y¿tiendes a retener o a secarte?
| Seco | Húmedo | |
|---|---|---|
| Caliente | Colérico | Sanguíneo |
| Frío | Melancólico | Flemático |
Esto tiene una consecuencia que casi ningún test respeta: si los cuatro son cuadrantes de un plano continuo, no hay cuatro cajas. Cada persona cae en un punto, y mucha gente cae cerca de una frontera. Decirle a alguien que está en el centro que es «colérico» sin más es inventarse un ganador.
Curiosamente, Eysenck llegó al mismo cuadro en el siglo XX por otro camino: cruzó extraversión con estabilidad emocional y le salieron los cuatro temperamentos griegos en las mismas posiciones. Sanguíneo es el extravertido estable; colérico, el extravertido inestable; flemático, el introvertido estable; y melancólico, el introvertido inestable.
Los cuatro, uno a uno
Colérico
Fuego · Caliente y seco · Safra · bilis amarilla
Tu forma natural de resolver es ir de frente y hacerlo ya.
Cuando funciona: Eres quien toma la decisión que nadie quiere tomar.
Cuando se desborda: La misma velocidad que resuelve, atropella.Sanguíneo
Aire · Caliente y húmedo · Dam · sangre
Tu forma natural de resolver es con gente, hablando y en movimiento.
Cuando funciona: Levantas el ánimo de cualquier sitio sin proponértelo.
Cuando se desborda: Más de todo.Flemático
Agua · Frío y húmedo · Balgham · flema
Tu forma natural de resolver es esperar a que las cosas se asienten.
Cuando funciona: Eres el que no se rompe.
Cuando se desborda: La calma se convierte en no moverse.Melancólico
Tierra · Frío y seco · Sawda · bilis negra
Tu forma natural de resolver es entenderlo entero antes de moverte.
Cuando funciona: Ves lo que a los demás se les escapa, y no por ser más listo: por mirar más rato.
Cuando se desborda: La anticipación se vuelve el sitio donde vives.
Por qué el cuerpo delata el temperamento
Casi todos los tests de temperamento preguntan por la conducta: si eres sociable, si te enfadas, si eres ordenado. El problema es que la conducta es justo lo que la vida moldea. Alguien que lleva quince años en un trabajo que exige precisión responde como una persona meticulosa, sea o no su forma natural de ser.
Las señales del cuerpo no se moldean igual. Tu constitución, cómo llevas el frío, si se te agrieta la piel en invierno, cuánto tardas en dormirte, si haces la digestión rápida o lenta: nada de eso lo ha cambiado tu jefe.
Por eso el sistema clásico observaba el cuerpo, y por esonuestro test pregunta por él además de por la conducta. Comparar las dos cosas permite ver algo que un test de conducta sola no puede: cuánta distancia hay entre tu naturaleza y tu forma actual de funcionar. Esa distancia explica por qué mucha gente lee su resultado y no se reconoce.
Qué no es un temperamento
- No es un diagnóstico. Ningún temperamento es una patología ni predice enfermedades. Cualquier web que asocie tu tipo con dolencias concretas está haciendo medicina sin serlo.
- No es un destino. Tu temperamento marca de dónde partes, no a dónde llegas. Lo que haces con él es tuyo.
- No es una excusa. «Es que soy colérico» no arregla un mal gesto. Explicar un mecanismo no es justificarlo.
- No es una etiqueta pura. Nadie es un tipo al cien por cien. Eres un porcentaje de los cuatro, y ese reparto es lo que explica que dos personas del mismo temperamento no se parezcan tanto.
Otros modelos de temperamento
Los cuatro humores no son el único marco antiguo que clasifica temperamentos. La tradición de Gurdjieff, sistematizada por Rodney Collin, describe siete tipos planetarios repartidos en tres centros —racional, emocional y motriz— y separa lo que traías al nacer de lo que construiste después.
Es un modelo más fino que este, con la contrapartida de que necesita más preguntas y una lectura más lenta. Si te has quedado con ganas de precisión, está entutemperamento.com.